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La televisión y los juegos
electrónicos no son las únicas alternativas para entretenerse durante el
verano. Con más tiempo a disposición, la lectura es una alternativa
educativa y nada de aburrida.
Eso sí, que un niño se transforme en un buen lector es una tarea que
compromete no sólo a los profesores de los colegios, sino también –y en
forma aún más importante- a los propios padres.
Pero, ¿Cómo lograrlo?
Existen muchos estudios y textos que hablan sobre las supuestas fórmulas
mágicas para hacer del libro un compañero de actividades inseparable de
cada niño.
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Así,
por ejemplo, el programa de lectura de la Biblioteca Pública del Condado de
Los Angeles, en Estados Unidos, realizó diversas investigaciones que se
tradujeron en una tabla de recomendaciones que, perfectamente, usted puede
llevar a cabo:
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- Visite la biblioteca
regularmente con sus hijos y descubra algunas de las revistas para niños.
- Ayude a sus hijos a encontrar los temas que más les interesen.
- Pida ayuda a los encargados de la biblioteca para obtener recomendaciones
de libros para niños.
- Lea en voz alta en casa, ya que ningún niño es muy grande o muy pequeño
para disfrutar de esta actividad familiar.
- Propicie que los pequeños lo vean leer y comente con ellos sus lecturas.
- Procure que ellos tengan un lugar silencioso y cómodo para leer, él que
además debe contar con buena iluminación.
- Infórmese sobre los préstamos bibliotecarios durante las vacaciones, con
el fin de planificar alguna actividad nueva o reforzar algún área de
interés.
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Según el mismo estudio, es
necesario que los niños se sientan suficientemente libres y seguros para
hojear libros y descubrir una amplia variedad de materiales, como libros,
revistas y discos.
También observaron que a los pequeños les cuesta retener la atención
durante demasiado tiempo, por lo que los cuentacuentos, proyectos manuales,
películas, y todo lo que apoye la lectura, es bienvenido.
Especialmente, la ambientación de la biblioteca debe invitar a los niños a
quedarse y permitirles la posibilidad de compartir sus experiencias de
lectura con los demás.
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Más
recomendaciones:
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En nuestro país, el Ministerio
de Educación también recominenda una serie de medidas para fomentar el
hábito y el agrado por la lectura en los niños desde muy pequeños. En
coincidencia con las políticas desarrolladas en otros países, se destaca la
responsabilidad de los padres en la creación y fomento de los hábitos de
lectura de sus hijos.
Además de los consejos ya mencionados, destacan:
- Hacerse socio de un bibliotéca e ir con los niños a solicitar y devolver
libros.
- Regalar un libro a los niños en sus cumpleaños u otras fechas especiales.
- Enseñar a los pequeños a cuidar los libros y revistas.
- Incentivar la creación de una pequeña biblioteca dentro del dormitorio de
los hijos.
- No imponer la lectura como una obligación ni usarla como una amenaza de
castigo, pues desincentiva el hábito por leer.
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| De seguir estos consejos, lo más probable es que en un plazo no
muy lejano serán tema del pasado las malas calificaciones en las
asignaturas de lenguaje y los eternos llamados de atención para que los
niños apaguen el televisor y se decidan a ser parte de la fantástica
aventura de leer. |
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